Cuando necesites una rápida respuesta que aclare tus dudas, consulta gratis el Tarot si o no, verás como responde raudo tus preguntas. Coloca la carta con la que deseas trabajar en frente de ti (si se trata de tu persona, te recomiendo El Carro), con suficiente luz para que puedas ver claramente sus símbolos: "De pronto apareció un carro de guerra tirado por 2 fieras esfinges, una blanca, la otra negra. Cuatro pilares sostenían un pabellón azul, en el cual había radiantes estrellas de cinco puntas en cielo raso. El auriga revestido en armadura de acero, parado en pie bajo este pabellón dirigía con mano firme las esfinges que esforzadas tiraban de la carroza de la personalidad. En su mano derecha esgrimía un cetro, en el extremo del cual destacaban una esfera, un triángulo y un cuadrado. Dos estrellas entrelazadas formaban el pentagrama de luz que brillaba en la corona que adornaba su altiva frente. En la parte delantera de la carroza estaba representado un círculo egipcio alado y debajo el símbolo hindú del tántrico lingam de Shiva, representando la unión de los principios masculino y femenino. "Todo en este Arcano tiene un profundo significado. Observa detenidamente e intenta comprender ", arguyó el auriga Conquistador. "Esta carroza que transita su Arcano es la Voluntad armada con el Conocimiento.”Respondí prestamente al auriga: “Yo sólo veo en tu arcano el deseo de lograr, detecto tu ansia de conseguir más que el logro en sí mismo. Veo a tu ego, subido en la carroza como crees que eres tu mismo, un conquistador antes de que hayas realmente conquistado cualquier cosa, y en tu creencia está que la victoria debe llegar al conquistador sin genuino esfuerzo. Hay cierta dosis de verdad en esta hermosa idea, pero también encierra muchas suposiciones falsas. Fuegos ilusorios y numerosos peligros que traicioneros se ocultan aquí. Tú tienes control sobre ambas esfinges por la energía de un poderoso mantra, pero la fuerza de tu voluntad puede fallar y entonces la palabra mágica perderá su poder y podrías terminar siendo devorado por las esfinges. Éste es desde la antigüedad el sino del Conquistador que anda buscando conquistas y degustando la gloria efímera fuera de si mismo, pero que sin embargo aún no ha conquistado el tiempo, y para quien no ha conquistado el tiempo ni la Muerte el momento del éxito será desconocido para él.”
“Tú eres un Conquistador, pero no por la fuerza del amor, sino por el fuego y el hierro de la espada, te impones por el temor y tarde o temprano lo conquistado se sublevará contra ti. Observa detrás de ti las torres de la ciudad conquistada. Quizás alguien ya está encendiendo la llama de la sublevación. ¿Acaso eres consciente de que la ciudad que sometiste por medio del fuego y la espada está dentro de tu propia conciencia? ¿Acaso concibes que la mágica carroza se encuentra enraizada en ti mismo y que las esfinges sedientas de sangre, son también un estado de conciencia dentro de tu mente? Ellas te observan en cada movimiento y acción que realizas para detectar la mínima debilidad de enseñorearse de ti. Tú has exteriorizado todas esas fases de tu mente engañándote y por ello ahora las ves sólo fuera de ti mismo.
Eh aquí el que es tu error: Te encuentras en el umbral externo del Templo del Conocimiento, pero crees que te hallas en el Templo mismo. Estás confundiendo los rituales de las primeras pruebas iniciáticas con la segunda iniciación, y creyendo que la Columba que radiante con su vestimenta blanca guardaba el umbral es la Diosa Isis. Debido a esta idea falsa que te hiciste y por haber sobre valorado tus logros, grandes peligros te esperan. Mi consejo es que no te demores, empieza por corregir tus errores, pide al Mago que te aconseje y él te mostrará la Gran Obra fruto de Tarot, Cábala y Alquimia que permanece oculta al ignorante entre el cielo y la tierra.”